Una sola provincia sumó empresas con Milei, y no es Salta

Según la consultora Equilibra, Neuquén fue el único distrito que aumentó su cantidad de empleadores durante la gestión. En el país hay 482.000 empresas privadas empleadoras, el nivel más bajo desde 2007, y se perdieron 241.000 puestos asalariados registrados.
Hay una sola provincia argentina que sumó empresas durante el gobierno de Javier Milei: Neuquén, epicentro del desarrollo energético del país. Las otras veintitrés jurisdicciones, Salta incluida, no lo hicieron. El dato es de la consultora Equilibra y aparece casi al pasar en el debate económico nacional, pero es el que mejor describe qué está ocurriendo con el trabajo fuera de los distritos que crecen.
La cifra importa por lo que descarta. Si los trabajadores estuvieran migrando de sectores en retroceso hacia sectores en expansión, se vería nacimiento de empresas en más de un lugar. No se ve. Lo que hay es concentración en un solo punto del mapa.
Los números del empleo
Desde el inicio de la gestión, la Argentina perdió 241.000 empleos asalariados del sector privado registrado, según cifras oficiales. Son el 4% del total. A eso se suman 73.000 puestos recortados en el sector público. Entre ambos, más de 314.000 empleos formales menos.
El Centro de estudios Fundar midió la otra cara: la cantidad de empleadores privados cayó a 482.000 empresas, el nivel más bajo desde 2007. No es solo que se contrata menos, es que hay menos entidades en condiciones de contratar.
El desempleo en la economía formal trepó al 7,8%. Pero ese número esconde más de lo que muestra, porque el mercado informal creció hasta representar el 44% de la fuerza laboral. Un estudio del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina encontró que trabajadores de todos los niveles educativos y de todos los rangos de ingresos están trabajando sin contrato, algo que hasta hace poco se concentraba en los segmentos de menor calificación. Los especialistas en economía laboral coinciden en leerlo como último recurso y no como preferencia: es mejor que el desempleo y peor que un empleo registrado.
La contratación tampoco repuntó en los sectores que se presentan como los más competitivos. Según las estadísticas del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial del Ministerio de Trabajo y los informes de las propias cámaras, el empleo en petróleo, minería y tecnología cayó o se mantuvo estancado.
Qué explica la caída
Buena parte de la contracción tiene causas identificables dentro del programa económico. El recorte del gasto redujo la obra pública, que es empleo directo en construcción, y el aumento de las tarifas de servicios comprimió el ingreso disponible de los hogares, lo que a su vez achicó el consumo. Un tipo de cambio más apreciado encareció en dólares los servicios argentinos, desde tecnología hasta turismo, y la apertura a la competencia importada moderó los precios internos pero golpeó a las industrias más viejas.
En paralelo, el Gobierno bajó la inflación desde niveles de tres dígitos y eliminó el déficit fiscal. El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta una inflación cercana al 20% para el año próximo. Y hace un año que el desempleo desplazó a la inflación como principal preocupación económica entre los votantes, mientras la aprobación presidencial se ubica en 37%, cerca del punto más bajo de la gestión, según la medición de AtlasIntel.
Tres notas, un mismo proceso
Los datos de hoy se leen mejor juntos. El informe de la Fundación Observatorio PyME registró catorce trimestres consecutivos de caída del empleo industrial y el volumen de producción más bajo en siete años. Diputados nacionales presentaron un pedido para investigar a las billeteras digitales por sus tasas, con un planteo de fondo: hay más de cinco millones de personas endeudadas y buena parte se endeuda para cubrir gastos corrientes. Y las cifras oficiales muestran que la economía crece por segundo año seguido mientras el empleo registrado cae.
Menos empresas, menos empleo formal, más deuda de las familias. Son tres mediciones distintas del mismo proceso, hechas por instituciones diferentes, publicadas el mismo día.
Lo que falta
El desagregado por provincia no está disponible en las cifras difundidas. Se sabe que Salta no está entre los distritos que sumaron empresas, pero no cuántas perdió, ni en qué rubros, ni cómo se distribuye eso entre el área metropolitana y los departamentos del norte. Sin ese corte, la discusión sobre empleo en San Martín y Orán se sigue haciendo sobre promedios nacionales que no describen lo que pasa acá.