Salta mantiene activa la investigación por las turistas francesas

A 15 años de los asesinatos de Cassandre Bouvier y Houria Moumni, la investigación judicial continúa abierta en Salta con nuevas pericias genéticas y líneas todavía sin resolver. El gobernador Gustavo Sáenz ratificó en París el compromiso de la Provincia de colaborar con la causa durante un encuentro con Jean-Michel Bouvier, padre de Cassandre.
El crimen de las dos turistas francesas ocurrido en 2011 continúa generando medidas judiciales después de un recorrido marcado por condenas, revisiones y nuevas investigaciones.
El último gesto institucional se produjo en París, donde Sáenz se reunió el 2 de octubre con Jean-Michel Bouvier y manifestó la disposición del Gobierno provincial para colaborar con los requerimientos de las autoridades judiciales.
El encuentro coincide con una etapa en la que la causa volvió a registrar movimientos concretos en Salta.
En febrero de 2025, el Ministerio Público Fiscal conformó una Unidad Fiscal Especial para continuar trabajando sobre líneas investigativas pendientes del doble crimen. Desde entonces se realizaron nuevas medidas, entre ellas cotejos genéticos destinados a determinar el origen de perfiles detectados durante los estudios realizados sobre las muestras del caso.
Nuevas pericias buscan determinar el origen de perfiles genéticos
En marzo de 2026 se realizaron extracciones de muestras a distintas mujeres para compararlas con un perfil genético femenino identificado por expertos franceses.
La medida busca establecer si ese ADN corresponde a alguna persona relacionada con las actuaciones realizadas durante la investigación o si puede aportar información para una nueva línea.
La Fiscalía también informó sobre la existencia de dos perfiles genéticos masculinos obtenidos en Francia, aunque señaló que estaban incompletos y no permitían realizar comparaciones concluyentes.
Estas medidas no prueban por sí mismas la participación de nuevas personas en los asesinatos. Su función es confirmar o descartar hipótesis dentro de una investigación que continúa activa.
El expediente atravesó numerosos cambios desde el hallazgo de los cuerpos de Bouvier y Moumni en 2011.
Uno de los principales capítulos estuvo vinculado a Santos Clemente Vera, quien había sido condenado por el doble crimen. En 2023, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto esa condena y ordenó revisar el caso.
En diciembre de 2024, el Tribunal de Impugnación de Salta dispuso su sobreseimiento por insubsistencia de la acción penal, al considerar transcurrido el plazo razonable para mantenerlo sometido al proceso.
Esa decisión cerró su situación procesal, pero no determinó el cierre completo de las investigaciones sobre el doble crimen. La Unidad Fiscal Especial creada posteriormente mantiene abiertas otras líneas.
Otra causa investiga la actuación de policías
En paralelo existe otro expediente judicial que no debe confundirse con la investigación de los asesinatos.
Dieciséis policías y expolicías están acusados de apremios ilegales agravados presuntamente cometidos durante la investigación original del caso.
El 29 de septiembre, un tribunal rechazó el pedido de sobreseimiento presentado por las defensas. Los acusados continúan sometidos al proceso y sus abogados anunciaron que apelarán la resolución.
La causa todavía no llegó a una condena y la responsabilidad penal de los efectivos deberá definirse judicialmente.
Ese expediente y la investigación del doble crimen son procesos diferentes: uno intenta esclarecer aspectos todavía pendientes de los asesinatos de Bouvier y Moumni y el otro analiza presuntos delitos cometidos durante las actuaciones policiales posteriores.
En París, Sáenz sostuvo ante Jean-Michel Bouvier que la Provincia continuará colaborando con las autoridades argentinas y francesas para avanzar en el esclarecimiento del caso.
La cooperación judicial entre ambos países ya forma parte de la investigación y permitió, entre otras medidas, intercambiar elementos y avanzar con estudios genéticos realizados en Francia y Argentina.
Quince años después de los asesinatos, el punto central ya no pasa únicamente por reconstruir lo ocurrido en 2011. La investigación deberá determinar qué pueden aportar las nuevas pericias, si existen líneas capaces de producir avances concretos y cómo se resolverán los expedientes derivados de las actuaciones realizadas durante aquellos primeros años.
Por ahora, los últimos cotejos genéticos no tienen un resultado definitivo difundido públicamente.