Julián Álvarez se fue solo al vestuario y el plantel saludó sin él

El delantero argentino entró a los 66 minutos en el empate 2-2 del Atlético de Madrid con Villarreal y los hinchas lo silbaron cada vez que tocó la pelota. Al final, mientras sus compañeros iban al círculo central, él se metió al túnel.
Julián Álvarez volvió a jugar un partido oficial con el Atlético de Madrid y la hinchada lo recibió con silbidos. Fue en el empate 2-2 contra Villarreal en el estadio Metropolitano, por La Liga de España. El delantero arrancó en el banco y entró a los 66 minutos.
Los silbidos empezaron antes del inicio, cuando la cara de Álvarez apareció en las pantallas del estadio. Se repitieron cuando ingresó al campo —varios hinchas gritaron «fuera»— y volvieron cada vez que tocó la pelota. Las imágenes las difundió la transmisión de ESPN.
La escena más clara llegó al final. Terminado el partido, los jugadores del equipo dirigido por Diego Simeone se juntaron en el círculo central para aplaudir a la hinchada, que a su vez silbaba al equipo por el resultado. Álvarez saludó a los futbolistas de Villarreal y se fue solo al vestuario.
El conflicto es público: el jugador comunicó al club que quiere salir para ir al Barcelona y la dirigencia se negó a autorizar la transferencia. Días antes del partido aparecieron banderas contra él en la Ciudad Deportiva de Majadahonda, una con la leyenda «Julián fuera» y otra con el número 19, su dorsal, junto a un símbolo de prohibición. Las difundió en redes la agrupación Frente Atlético.
Jan Oblak, arquero y referente del plantel, habló después del partido: «Creo que tenemos que estar todos unidos. Julián está con nosotros en el equipo, mientras esté aquí lo vamos a apoyar. Es una situación que no es cómoda para nadie».
Simeone, consultado por el tema en una conferencia previa, se alineó con la posición del club. «Si el dueño del club habla de la manera que habló, no hay más. Está más que claro lo que expresó», dijo, en referencia al consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín.
No trascendió cuál es el monto que el Atlético pide para dejarlo salir ni si hay negociaciones abiertas con algún club.