Gendarmería recibió en Aguas Blancas a un prófugo expulsado de Bolivia

Frontera / Seguridad
Estaba imputado por contrabando y asociación ilícita en una causa que tramita en Orán. Lo ubicó y detuvo inteligencia boliviana en Tarija, y la entrega se hizo en el paso internacional hacia Bermejo.
Gendarmería recibió en el Paso Internacional Aguas Blancas – Bermejo a un ciudadano argentino que tenía pedido de captura nacional e internacional y que fue expulsado de Bolivia. El hombre estaba imputado por infracción a la Ley 22.415, el Código Aduanero, y por asociación ilícita, en una causa que tramita en la Sede Fiscal Descentralizada de Orán.
La orden de captura la había emitido la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de INTERPOL. La localización y la detención fueron trabajo del Grupo de Inteligencia de Tarija, de INTERPOL Bolivia, que lo ubicó en esa ciudad del sur boliviano.
Del lado argentino intervino la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales «Orán», en coordinación con el Oficial de Enlace de la Fuerza en Bolivia. Los gendarmes se trasladaron hasta Aguas Blancas para la entrega formal, que se coordinó con la Unidad Policial de Control Migratorio boliviana, el Grupo de Inteligencia de Tarija y las direcciones de Migraciones de los dos países.
No fue una extradición. Bolivia lo expulsó por vía migratoria y Argentina lo recibió en el límite, un mecanismo bastante más rápido que el trámite judicial de extradición, que puede llevar meses o años.
Una vez cumplidas las actuaciones, el detenido quedó bajo custodia de Gendarmería y fue trasladado a la unidad táctica, donde permanece incomunicado. El juez interviniente ordenó mantener la detención hasta la derivación judicial.
El parte oficial no informa la identidad del detenido, desde cuándo estaba prófugo, cuándo se produjo la detención en territorio boliviano ni el alcance de la causa por la que se lo investiga.
El caso muestra cómo se resuelve en la práctica una captura internacional en esta frontera: el pedido se carga en INTERPOL, la búsqueda la hace la fuerza del otro país y la entrega termina siendo física, en el puente, con Migraciones de ambos lados presentes. Es el mismo circuito que acaba de activar la Fiscalía Penal de Salvador Mazza en otra causa, con un sospechoso de robo calificado que también estaría en Bolivia.