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Ambiente 9 de octubre de 2026

El Niño alcanzaría su máxima intensidad en diciembre, según la OMM

El Niño alcanzaría su máxima intensidad en diciembre, según la OMM

El fenómeno podría convertirse en uno de los más intensos desde 1950. En Salta ya hubo inundaciones y daños por temporales durante 2026, mientras la Provincia prepara medidas preventivas para la próxima temporada de lluvias.

El fenómeno climático El Niño continúa intensificándose en el océano Pacífico y podría alcanzar su máxima intensidad durante diciembre de 2026, según informó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) el jueves 8 de octubre.

El organismo advirtió que el calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial podría alcanzar niveles excepcionales y modificar los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del planeta.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó un 83% de probabilidad de que el episodio supere la intensidad de los anteriores registrados desde 1950 durante el trimestre octubre-diciembre.

Sin embargo, un El Niño extremadamente intenso no significa que todas las regiones recibirán lluvias extraordinarias. Sus efectos dependen de las condiciones atmosféricas regionales y de otros factores climáticos.

Qué se espera en Salta y el norte provincial

El pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), elaborado para octubre, noviembre y diciembre de 2026, presenta diferencias entre las regiones argentinas.

Mientras el Litoral y sectores del centro del país tienen mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las normales, para el oeste del Noroeste Argentino se prevén lluvias inferiores a los valores habituales.

En el este de Salta, las temperaturas medias podrían ubicarse dentro de los rangos normales o por encima de ellos.

Estas proyecciones no permiten establecer cuánta lluvia recibirá específicamente Tartagal, Orán o Rivadavia, ni anticipar inundaciones en localidades determinadas.

La provincia se prepara igualmente para posibles episodios extremos. Durante agosto y septiembre, la Subsecretaría de Recursos Hídricos informó sobre tareas de mantenimiento de canales, defensas hídricas y seguimiento de las cuencas de los ríos Bermejo, Pilcomayo y Juramento.

En Rivadavia continúan los trabajos de refuerzo de defensas, limpieza y retiro de sedimentos para reducir la exposición de las comunidades ante las crecidas estivales.

Los daños que ya sufrió el norte salteño

Aunque todavía no existe una atribución oficial que vincule los daños registrados en el norte provincial con el actual episodio de El Niño, durante 2026 hubo emergencias por lluvias y crecidas de ríos.

En marzo, las inundaciones obligaron a desplegar asistencia en más de 15 municipios y 50 comunidades de la provincia, según informó el Ministerio de Desarrollo Social de Salta.

Entre las localidades afectadas estuvieron Pichanal, Rivadavia Banda Norte, Rivadavia Banda Sur, General Mosconi y Aguaray.

En Morillo, las autoridades coordinaron el traslado de 35 personas afectadas por anegamientos en sus viviendas. También se realizaron evacuaciones, rescates y operativos sanitarios en comunidades con dificultades de acceso.

Aquellas inundaciones ocurrieron antes de que el actual episodio de El Niño se consolidara, por lo que no corresponde presentarlas como daños provocados por este fenómeno.

Más recientemente, el temporal de fines de septiembre afectó a familias de Tartagal. El Gobierno provincial confirmó intervenciones de asistencia, aunque no publicó un balance definitivo de damnificados para esa localidad.

Estos antecedentes muestran la exposición de la región a crecidas y tormentas, pero no demuestran una relación causal con El Niño.

La próxima etapa será el seguimiento de las precipitaciones durante la temporada estival y la evolución de los caudales en las principales cuencas del norte salteño. Las alertas del SMN y los monitoreos hídricos locales permitirán evaluar los riesgos concretos a medida que se acerque el período de mayores lluvias.

Jere CarrazanChief Editor