El Gobierno estudia obligar a mostrar más grande el costo del crédito

La norma del Banco Central ya exige que el Costo Financiero Total aparezca con el doble de tamaño en un contrato y cinco veces más grande que la tasa en cualquier publicidad. La mora entre las familias llegó al 12,8% en junio.
El Costo Financiero Total es el número que dice cuánto vas a pagar de verdad cuando sacás un préstamo o comprás en cuotas. No es la tasa: es todo junto, con gastos, seguros y comisiones incluidos. Y hay una norma del Banco Central que desde hace años obliga a mostrarlo de una manera muy precisa.
En un contrato, un recibo o una nota de débito, la cifra del Costo Financiero Total y el signo de porcentaje tienen que estar identificados de forma legible y destacada. La regla da dos caminos: mostrarlos con un tamaño que sea al menos el doble del resto de la información, manteniendo la misma tipografía y sus proporciones, o resaltarlos con una fuente o un color distinto.
En la publicidad la exigencia es más dura. Ahí el Costo Financiero Total debe exhibirse en un color destacado y con un tamaño al menos cinco veces mayor que el usado para informar la tasa nominal anual. Vale para diarios, carteles, folletos, internet, radio y televisión. Y vale también cuando el que publica no es el banco sino un tercero: una inmobiliaria, una concesionaria, un supermercado o cualquier otro intermediario.
El contrato tiene que llevar además la tasa de interés anual pactada, expresada en porcentaje y con al menos un decimal; la tasa efectiva anual equivalente, también con un decimal; y si la tasa es fija o variable, con los parámetros de ajuste en el segundo caso.
Qué pide Bullrich
La senadora Patricia Bullrich planteó que en el caso de los bancos y las fintech las condiciones de los préstamos tendrían que quedar todavía más claras, para que nadie firme sin saber lo que va a pagar. A la salida de una sesión en el Congreso sostuvo que esas empresas deberían generar mecanismos concretos de refinanciación y hacerse cargo de los clientes que hoy no pueden cumplir.
En declaraciones televisivas fue más lejos y pidió un formato tomado de los alimentos: «Tiene que aparecer un cartel gigante como en la brutalidad de los etiquetados frontales», dijo, con un texto que diga cuánto termina pagando alguien que se endeuda por cien mil pesos.
La comparación se sostiene sola. Lo que Bullrich propone y lo que la norma vigente ya ordena apuntan al mismo lugar: que el número real no quede en letra chica. La diferencia está en el formato, no en el objetivo.
Qué dicen los datos del Banco Central
El informe sobre bancos que elabora el propio Banco Central muestra que en junio la morosidad del sistema financiero bajó levemente y quedó en 7,6% del total de préstamos otorgados al sector privado. Ese porcentaje mide qué proporción de los créditos no se está pagando en tiempo y forma, y abarca a personas y a empresas.
El número de las familias es otro y es más alto: 12,8%. Bajó en tarjetas de crédito y subió en préstamos personales y prendarios. Los dos datos no se contradicen. Miden universos distintos, y el promedio general queda más abajo porque incluye a las empresas.
Los datos son de junio. Hoy es septiembre y el Banco Central todavía no publicó los meses siguientes.
Sobre esa base, el Presidente sostiene su posición: el nivel de morosidad no representa un riesgo para el sistema financiero y el endeudamiento es un asunto entre privados, en el que el Estado no tiene que intervenir. Se niega a usar recursos del Presupuesto para asistir a quienes ya están en mora o a las empresas que dieron esos préstamos.
Según una versión periodística construida sobre fuentes que no fueron identificadas, Javier Milei estaría estudiando pedirle al titular del Banco Central, Santiago Bausili, que firme un comunicado modificando la norma que regula cómo se muestra el Costo Financiero Total. La misma versión indica que no hay ninguna definición tomada. Ningún funcionario lo confirmó con su nombre.
Una medida así desincentivaría tomar deuda nueva, pero no alcanzaría a quienes ya dejaron de pagar. Ese es el punto que reclama la oposición: el peronismo consiguió un principio de quórum en la Cámara de Diputados y busca forzar una sesión el 9 de septiembre para tratar o emplazar uno de los proyectos que piden intervención estatal en la refinanciación.
El martes hay reunión de Gabinete en la Casa Rosada. No participa el ministro de Economía, Luis Caputo, que está en Estados Unidos en la cumbre del G20 de Finanzas.
Mientras tanto, la regla que ya rige alcanza para algo concreto. Antes de firmar doce cuotas en un comercio o un préstamo personal, el número que hay que buscar no es la tasa: es el Costo Financiero Total, y por norma tiene que estar más grande que todo lo demás.