El Gobierno analiza usar fondos de la ANSES para créditos hipotecarios

La iniciativa contempla destinar entre 2.000 y 2.500 millones de dólares del Fondo de Garantía de Sustentabilidad a fondear préstamos para vivienda a largo plazo. Está en elaboración y todavía no tiene aprobación.
La idea no implica vender las acciones ni los bonos que integran la cartera del fondo. Lo que se evalúa es usar los recursos que el FGS mantiene en plazos fijos, fondos comunes de inversión y otros instrumentos de corto plazo, para generar colocaciones a plazos largos que les den a los bancos un fondeo estable para ofrecer hipotecas.
Detrás hay un problema viejo del sistema financiero argentino: el descalce entre lo que dura un depósito y lo que dura un préstamo. Los plazos fijos del sistema son a 30 días y un crédito hipotecario es a 30 años. Ningún banco puede prestar a tres décadas con plata que se le puede ir el mes que viene. Según explicó una fuente del Gobierno que conoce la iniciativa, ese descalce podría resolverse si el FGS subasta tasas para plazos fijos largos y esos recursos se destinan a créditos.
El punto sensible es de dónde sale la plata. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad depende de la ANSES, que está bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. En su entorno señalaron que la ministra no ve la idea con malos ojos, pero que no va a avanzar sobre nada que implique riesgo institucional y que el Ministerio de Economía va a tener que presentar el detalle fino antes de que dé luz verde.
El proyecto todavía está en plena elaboración. No hay anuncio oficial, resolución ni fecha.
El contexto ayuda a entender por qué apareció ahora. Después de estabilizar las principales variables macroeconómicas, en la Casa Rosada empezó a instalarse la discusión sobre cómo hacer que la economía vuelva a crecer, y a crecer antes de 2027. Un dirigente oficialista involucrado en esas conversaciones lo resumió en que sin reactivación va a ser más difícil ganar la elección en primera vuelta.
Para el norte salteño, donde el acceso al crédito hipotecario es prácticamente inexistente y la construcción es el sector que más empleo formal perdió desde 2023, cualquier movimiento en esa dirección importa. Pero por ahora es una idea en estudio.
No se informó qué proporción de esos fondos se destinaría a cada banco ni bajo qué condiciones de tasa.