Borrar una billetera no elimina la deuda ni el atraso registrado

Eliminar una aplicación del celular no cancela un crédito tomado desde una billetera o plataforma financiera. La deuda continúa vigente y, si el atraso se prolonga, puede quedar registrada en la Central de Deudores del sistema financiero y afectar futuras evaluaciones de crédito.
El problema ya tiene una dimensión relevante. Según el último informe del Banco Central sobre proveedores no financieros de crédito, en febrero de 2026 había 6,9 millones de personas financiadas por este tipo de empresas.
Dentro de esa cartera, la irregularidad alcanzaba el 26,9%. En los préstamos personales, el indicador subía al 34,1%.
Ese porcentaje no significa que uno de cada tres usuarios esté necesariamente en mora. La medición corresponde al monto de la cartera de préstamos personales que se encontraba en situación irregular.
Tampoco incluye a todos los créditos del sistema financiero: se refiere específicamente a proveedores no bancarios alcanzados por el relevamiento del BCRA.
Qué pasa cuando el atraso se acumula
Cuando una persona toma un crédito, la obligación existe independientemente de que conserve o no la aplicación instalada.
Los proveedores comprendidos por la regulación informan sus financiaciones al Banco Central y esa información puede aparecer en la Central de Deudores.
El sistema clasifica la situación según los días de atraso. Hasta 31 días, el deudor permanece en situación normal. Después comienza a ingresar en categorías de mayor riesgo, que se agravan a medida que pasa el tiempo sin regularizar la obligación.
La Central de Deudores permite consultar quién informó el crédito, el monto, el período, la cantidad de días de atraso y la situación asignada. También conserva un historial de los últimos 24 meses.
Eso puede ser utilizado por bancos y otras entidades cuando evalúan un nuevo préstamo, una tarjeta o una financiación.
No significa, sin embargo, que exista una prohibición automática para volver a acceder al crédito. Cada entidad define sus propios criterios y utiliza la información disponible para decidir si presta, por cuánto y bajo qué condiciones.
La deuda tampoco necesariamente queda siempre en manos de la empresa que otorgó originalmente el préstamo. Puede ser cedida o vendida a otro acreedor, que luego pasa a gestionar el cobro.
Cobrar tampoco permite cualquier método
Tener una deuda pendiente no habilita a las empresas o agencias de cobranza a utilizar amenazas o presentarse como si estuvieran realizando una actuación judicial cuando no existe.
La Ley de Defensa del Consumidor establece límites para las gestiones extrajudiciales y prohíbe prácticas intimidatorias.
Por eso, ante una deuda impaga, borrar la aplicación no resuelve el problema. Lo que modifica la situación es cancelar, refinanciar o acordar formalmente las condiciones con el acreedor.
El dato nacional muestra además que la mora en los préstamos personales no bancarios ya alcanza una porción considerable del financiamiento. Lo que no permite saber el informe es si Salta replica ese mismo nivel: el BCRA no publica allí un desglose provincial.